Historia de la medicina en Cuba
History of Medicine in Cuba

    

ANTONIO DE Gordon
 (1848-1917)

POR EL DR. RODOLFO TRO

Con la muerte del Dr. Antonio María de Gordon y de Acosta perdió Cuba el último de sus enciclopedistas. Como Noda, Zambrana y Bachiller, para no citar más que algunos ejemplos sobresalientes, Gordon quiso atesorar todos los conocimientos de su época.

Sus extraordinarias facultades intelectuales, su fantástica memoria, le permitieron hacer incursiones en muy diversos campos del saber humano y en muchos de ellos sobresalió por sus conocimientos y por su erudición.

Lector omnívoro, incansable, podía hablar agradablemente y a veces trascendentalmente, sobre cuanto desfilaba por la ciencia de sus días, desde el protoplasma hasta la evolución, desde el derecho romano hasta la electricidad; pero le faltaban concentración y esa exactitud científica que solo viene con una preparación prolongada y que aplicada al estudio de una sola materia es capaz de los más óptimos frutos.

Este hombre modesto, recogido, poseedor de talento, fortuna y fama no tuvo más que una vanidad, la de sus numerosos títulos universitarios y solo una ambición, la de pasar a sus alumnos sus vastos conocimientos.

Toda su vida se centró en su cátedra de la Universidad de la Habana y cuando esta le fue arrebatada por la orden de un cubano que ocupaba la Secretaría de Instrucción Pública, la vida del Dr. Gordon no tuvo más objetivo; herido en lo más íntimo de su ser, se refugió dentro de las cuatro paredes de su hogar y desde entonces un sello de tristeza veló todas sus palabras. Fue su muerte moral que no se acompañó de la física hasta quince años más tarde.

De padres acomodados nació en la Habana el 18 de septiembre de 1848, Antonio María de Gordon y de Acosta. Apenas tenía quince años, cuando ingresó en el colegio "El Salvador" y en aquel templo del saber, donde se veneraba la memoria de su augusto fundador, obtuvo aquella rectitud de carácter y aquel amor a la justicia que fueron sus cualidades morales sobresalientes.

En el Colegio "El Salvador" fue un brillante alumno que obtuvo en los años de 1863 y 1864 premios en las asignaturas de Matemáticas, Física, Química, Griego, Botánica y Trigonometría. Fue además durante cuatro años profesor en el citado colegio y exhibía con orgullo un certificado del sucesor de Don Pepe,(*) donde se hacía constar que desempeñó "por espacio de cuatro años diversas clases de las ramas de química, física e historia natural con notable buen éxito, así por sus conocimientos como por su buen método"(2).5).



 

Llegada la ocasión se matricula en la Universidad de la Habana, en la Facultad de Medicina obteniendo en el curso de 1865 al 66 el premio de Anatomía Descriptiva, en el de 1866 al 67, los de Anatomía y Fisiología y en el de 1867 al 1868 el de Higiene Privada. La Guerra que encendía la patria, lo obliga a interrumpir sus estudios, pasando a la República de Colombia donde en el Colegio del Estado de la ciudad de Cartagena es nombrado en 8 de julio de 1869 para dar clases de Química. Obtiene allí, en 27 de junio de 1869, el título de Doctor en Medicina y Cirugía.De vuelta a Cuba, se matricula de nuevo en la Universidad, obtiene el título de Bachiller en Medicina en 5 de octubre de 1870 y en el fatídico curso de 1870 al 1871(**), estudia con sostenido entusiasmo, alcanzando los premios de Higiene Pública, Medicina Legal y Clínica Quirúrgica. Se gradúa de Licenciado en Medicina y Cirugía en 6 de octubre de 1871, casi dos meses antes de los luctuosos sucesos del 27 de noviembre, en que perecieran fusilados los ocho estudiantes de medicina.

En el Claustro Universitario ingresa muy tempranamente. Antes de su graduación como Bachiller en Medicina había regalado a la Universidad un laboratorio de Química. En 2 de octubre de 1870 se le "acordaron las gracias por el Excmo. señor Gobernador Superior Político por el donativo hecho a la Universidad de un laboratorio de Química para uso de la facultad de medicina y cirugía y aprobando aquel al mismo tiempo el nombramiento a su favor para servir gratuitamente la plaza de Conservador Director Micrógrafo del propio laboratorio" (81), para la que había sido designado en 28 de septiembre de 1870. Conservó esta plaza hasta el 9 de junio de 1875 en que fue nombrado Catedrático Supernumerario Interino de la propia facultad de Medicina.

Universidad de Cartagena, Colombia

Como Supernumerario sirvió en las cátedras de Partos, Disección Anatómica, ler. y 2do. año de Anatomía, Terapéutica y Medicina Legal y formó parte de la Comisión que examinó el aire del Cementerio de Colón(93).

En 5 de febrero de 1877 fue nominado Catedrático Numerario Interino de Fisiología, Higiene Pública y Privada. Desempeñó además las cátedras de Historia de la Medicina en 10 de octubre de 1878; la de Obstetricia en 1875-76, la de Terapéutica en 1877 y 1880, y en 1899 la de Química Biológica.

En 1876, el Dr. Gordon presentó una instancia solicitando revalidar en la Universidad el grado de Dr. en Medicina y Cirugía que había obtenido en el Colegio de Nueva Granada, pero le fue negado (85),  por lo que realizó los estudios pertinentes y obtuvo el grado de Doctor en Medicina y Cirugía de la Universidad de la Habana en 2 de febrero de 1876, leyendo en el acto de la investidura una tesis "sobre el siguiente tema". En el estado actual de la Ciencia no puede preferirse la vacuna de ternera a la de brazo a brazo"(15) en la que de acuerdo con algunas teorías reinantes combatía equivocadamente la vacuna animal.

No le bastó al Dr. Gordon el título de la Facultad de Medicina y se lanzó a la conquista de los demás que expedía la Universidad de la Habana, en 1879 obtiene el título de Licenciado en Farmacia y en 15 de junio de 1880 el de doctor en la misma ciencia, sosteniendo una tesis que versó sobre "El método general adoptado hoy en la investigación de los alcaloides en los envenenamientos; ¿llena las exigencias de la ciencia?" (25). En dicha tesis se adscribe al método de Stass variado por Yánez, Schroeder y Otto, aún que advirtiendo que este, a pesar de ser el mejor, aún deja mucho de desear.

Continuando sus estudios se gradúa de Licenciado en la Facultad de Ciencias en 1880 y Doctor en Ciencias (sección de las físicas) en 20 de septiembre de 1880, leyendo una tesis sobre "Los procederes que deben seguirse en la análisis cuantitativa de las aguas minerales naturales, tanto en el manantial como en el laboratorio"(26). Se refiere en su tesis a la necesidad de consagrarse al análisis de las aguas minerales cubanas, las cuales en su mayoría eran completamente desconocidas, haciéndose con ello un gran servicio al país. Continuando sus estudios se graduó en las Facultades de Derecho y Filosofía siendo doctor de todas las facultades de que se componía la Universidad.

Este afán de cursar todas las carreras que se estudiaban en la Universidad de la Habana, dio lugar a frases más o menos epigramáticas, ya que al usar el Dr. Gordon en las ocasiones solemnes su birrete adornado con los flecos amarillo dorados de la Medicina, violados de Farmacia, rojos de Derecho, celestes de la Facultad de Filosofía y Letras y azules de la de Ciencias dio pie a que el gran naturalista cubano Felipe Poey, a quien había escogido el Dr. Gordon como padrino para su investidura de Doctor en Ciencias y cuya cáustica manera de hablar no perdonaba a nadie, al pronunciar su discurso en aquel acto; después de felicitarse porque alumno tan aprovechado y en quien concurrían méritos indiscutibles lo hubiera elegido para padrino, dijo: "como veis, mi ahijado es doctor en todas las facultades y los colores de su birrete así lo delatan, y sin embargo no tiene más que una sola cabeza". Contrastaba fuertemente el hecho aquel con que Felipe Poey, enciclopedista, notable y conocido mundialmente como naturalista, no era doctor de ninguna facultad y solo desde su juventud, licenciado en Derecho.

Pero esta vanidad pueril del Dr. Antonio Gordon era inofensiva, como lo era el que delante de la portada de sus numerosas obras, pusiese una página entera dedicada a sus múltiples títulos y honores que pasaban de ciento sin embargo, más que el título de Presidente de la Academia de Ciencias, más que el de Dr. en las siete facultades y de profesor de Fisiología de la Universidad, apreciaba su título de Presidente de los Dispensarios de niños pobres, establecimientos a los que dedicó considerable esfuerzo y dinero y que eran su mayor orgullo, delatando las excelencias de su corazón y las dotes de caridad cristiana y de amor al prójimo de que estaba adornado.

A la Universidad de la Habana, de quien era siete veces hijo, dio lo mejor de su vida y de su esfuerzo. Trabajó constantemente para ella por más de veinticinco años sirviéndola como Secretario de la Facultad de Medicina, profesor de diversas asignaturas en la facultad y dando el alto ejemplo de donar a la Facultad de Medicina tres laboratorios.

Enamorado de la ciencia que explicaba, lleno siempre de entusiasmo científico, en 1870 le regaló un laboratorio de química a la cátedra de Anatomía General y que como premio y estímulo, el Gobierno mandó se llamase "Laboratorio Gordon". En 1879 regaló el de Fisiología, el cual enriqueció durante mucho con los más modernos aparatos que se fabricaban en la época y por último en 22 de Junio de 1880, donó una extensa colección de productos farmacéuticos, para establecer el laboratorio de Terapéutica. No conforme con estas donaciones contribuyó con su dirección técnica y con $4,000.00 pesos oro de su propio peculio para la creación de la inolvidable clínica de obstetricia en el Hospital de Paula donde tanto brillaron Arteaga, Valencia, Núñez Rossie y Casuso.

Como profesor dejó un buen recuerdo entre sus alumnos, aunque la cualidad que más admiración despertaba era su prodigiosa memoria, pues como relata uno de sus alumnos, el doctor Jorge Le-Roy "Sus explicaciones de la ciencia que cultivaron Longet y Beclard, Kuss y Magendie, Virchow y Kolliker, Claude Bernard y Francois Frank, estaban llenas de citas que tomaba de los autores, fijando sus nombres, títulos de las obras, fechas de las ediciones y hasta el tomo y la página en que se encontraban, con tal precisión, que dudando de su certeza otro de mis compañeros y yo, nos dedicamos un día a tomar nota, nada más que de las referencias que hacía. Aún recuerdo que se trataba de explicarnos el hambre y la sed, y anotamos entre los dos, aproximadamente un centenar de citas; terminada la clase, entramos en la biblioteca de la Universidad y allí y luego en la de nuestros respectivos padres, que también eran médicos, evacuamos la consulta de todas aquellas referencias sin haberle podido hallar un solo error, ni siquiera de las páginas citadas"(5).

De su versatilidad y su memoria, de su peculiar manera de ser, han quedado muchas anécdotas; quizás si una de las que mejor lo pintan es la siguiente: "Un día de septiembre en el Decanato de Derecho, los estudiantes entraban a pagar su matrícula y el Catedrático de Fisiología, ya abogado, fijo su atención en uno de ellos que pagaba su matrícula de Derecho Romano. Oyó el nombre del joven y lo grabó en su memoria. A los cinco o seis meses mudaron el local que ocupaba la cátedra de Fisiología para darlo a la de Derecho Romano, sin que se le avisara al Dr. Gordon. Sonaron las dos campanadas de la hora y este se dirigió al aula, entra, se sienta, pasa el pañuelo por sus bigotes y al empezar la clase de Fisiología ve que no eran aquellos sus alumnos. Los estudiantes de Derecho que esperaban al Profesor comprenden la equivocación y esperan el desenlace, mientras tanto el Dr. Gordon ve al alumno que había conocido en el Decanato, lo llama por su nombre, el joven le responde, le pregunta la lección del día anterior y al obtener la respuesta abre en su biblioteca mental el texto de La Serna y el Catedrático de Fisiología explica la lección de Derecho Romano que seguía"(l).

Su dedicación a la enseñanza en la Universidad de la Habana, los méritos que había adquirido con sus esfuerzos y sus estudios, los derechos conquistados, el agradecimiento y deferencia a que era acreedor por sus donativos a la Universidad, se derrumbaron ante una Orden Militar dictada por la Intervención Americana, a propuesta de Don Enrique José Varona al poner en vigor el plan de estudios que llevó su nombre. Se ha discutido mucho y se ha criticado también la legitimidad de una disposición que dejaba fuera de la Universidad a hombres como Gordon, Cubas, Bango, Berriel, Vildosola, Carbonell, Rovira, etc., etc., que habían dado muestras de gran suficiencia en sus puestos y de gran amor a la Universidad.

Pero los impugnadores olvidan que los que volvían de la manigua redentora, donde sus esfuerzos y su vida habían ayudado al advenimiento de la patria libre, no podían medir con vara benevolente a aquellos, que en edad para ello y siendo cubanos de nacimiento, no habían acudido a la llamada de la patria, si no en cambio habían estado al lado del opresor. En el caso de Gordon, que podía este esperar; si en su hoja de servicios (93) se expresaba que había sido: "Regidor del Ayuntamiento de Guanabacoa, Ayudante Médico del Batallón de Voluntarios de Guanabacoa en el cual ha costeado los útiles de una sección sanitaria, que en la actualidad presta servicios de campaña, en la cual no solo ha socorrido a sus compañeros de armas sino también a la 2da. guerrilla de Sancti Spíritus y al destacamento de Santiago de los Arabos"(93).

Esta acción en favor de las armas españolas, no podía acarrearle en la victoria de los cubanos, más que una cesantía de su destino. No le culpamos de ello, pues como muchos otros hombres eminentes de su época, de temperamento pacífico y amantes de lo que creían constituía el orden y la autoridad no tomaron partido en la contienda o lo tomaron a favor de la Madre Patria. Gordon, que no tenía otro mundo y otra patria que la Universidad y la Academia de Ciencias, quizás como dijera José Martí "llega a creer, por admiración candorosa e impaciencia excusable, que su país de raza pelinegra, puesto por la desdicha en la boca abierta del lobo, hallara la libertad, sin la guerra temible, en la boca del lobo pelirrubio". Que no otra cosa podía creer este hombre cuyas acciones siempre fueron justas y que tantas muestras dio de decoro y de caridad.

En la Academia de Ciencias ingresó el doctor Gordon como Académico de Número en 14 de julio de 1872, siendo de la misma promoción que el inmortal Carlos Finlay. A poco de su ingreso en el 10 de noviembre de 1872 leyó su discurso inaugural intitulado "Ensayos sobre el análisis químico e histológico de la sangre en la Beriberi" (8) en que se refería a los análisis de sangre que había hecho en asiáticos enfermos del Hospital de San Felipe y Santiago, discurso que fue contestado por el Dr. Luís M. Cowley.

De sus trabajos en la Academia de Ciencias, sobre todo sus múltiples informes legales, damos cuenta en la bibliografía que acompaña este trabajo. La mayoría de ellos son notables por el derroche de conocimientos que hace el doctor Gordon y por la rectitud moral de que siempre hizo gala en estos informes al juzgado y a la audiencia.

En la Academia fue nominado Académico de Mérito en 25 de abril de 1897 y fue su presidente en un momento difícil de su historia, en la crisis del año de 1894, en el que como tabla de salvación para la Academia fue electo en 28 de noviembre de 1894 y reelegido para el mismo cargo de presidente del 28 de abril de 1895 al 25 de abril de 1897.

Durante su permanencia en la Academia creó una serie de premios dedicados a la asignatura que explicaba en la Universidad y dejó un legado que permite convocar todos los años para premiar un trabajo sobre fisiología experimental.

El Dr. Gordon fue uno de los fundadores de la Sociedad de Estudios Clínicos de la Habana y perteneció a su sección de medicina. No hubo corporación o sociedad de importancia a la que no perteneciera, tanto en Cuba como en el extranjero; fue miembro de la Asociación Médico-Farmacéutica de la Isla de Cuba, de la Sociedad Antropológica, de la Sociedad Económica de Amigos del País, del Círculo de Abogados de la Habana, de la Real Academia de Medicina de Madrid, de la Sociedad Francesa de Higiene, de la Sociedad Antropológica de Paris,  de la Sociedad Imperial de Naturalistas de Moscú, de la Academia de Ciencias de New York, del Institute Smithsoniano de Washington y de cientos más de sociedades y corporaciones diseminadas por todo el mundo. Era además Caballero Hospitalario, y poseía numerosas condecoraciones como la Cruz de Jerusalén, la Cruz Blanca de Mérito Militar Española y la Cruz de Beneficencia.

Pero el mayor honor y quizás la mayor satisfacción de este singular personaje era el ser Presidente de los Dispensarios de Niños Pobres, título que anteponía a todos los demás que poseía. Había nacido la idea de estos dispensarios en la Sociedad de Higiene a la que pertenecía Gordon. Fue su más ilustre impulsor en unión del Dr. Manuel Delfín, quien trabajó vigorosamente por la idea en su periódico "La Higiene", pues como decía el propio Gordon, son necesarios esos centros en que se acude a remediar "Las grandes desgracias que afligen a la infancia, al niño pobre que no tiene siquiera un modesto hospital donde curar sus enfermedades, que carece de los alimentos precisos y que fallece de hambre"(53) El primer dispensario se inauguró el 2 de septiembre de 1894. en Matanzas debido al esfuerzo de los Bomberos de Matanzas y a aquél ilustre médico que se llamó Domingo Madan.

El ejemplo fructificó y poco después en la Ciudad de Santa Clara, se fundó el segundo dispensario el 1 de marzo de 1895, gracias a la generosa ayuda de la inolvidable Sra. Marta Abreu de Estévez y a los esfuerzos de un médico villareño de grata recordación el Dr. Rafael Tristá.

El tercer dispensario se abrió en la Habana en los días dolorosos de la reconcentración, cuando el genio maléfico de Weyler intentaba la destrucción de nuestra población campesina;  cuando eran más agudos sus resultados, lo fundó el Dr. Gordon, en unión de un prelado que dejó buena memoria, el Dr. Manuel Santander y Frutos, Obispo de la Habana, y del Gobernador Civil Dr. Rafael Fernández de Castro.

Convencidos por el Dr. Gordon de la necesidad de crear un Dispensario para niños pobres en la Habana, el Prelado cedió los bajos del Palacio Episcopal y en 29 de noviembre de 1896 se inauguró este dispensario, bajo la dirección del Dr. Manuel Delfín y con el concurso de numerosos médicos habaneros que así salvaron de las garras del nuevo Herodes que gobernaba a Cuba a muchas infelices criaturas.

Prendió el ejemplo y se abrió un cuarto dispensario el 1 de enero de 1897, que bajo el nombre de Ntra. Sra. del Pilar se abrió en la morada del Dr. Francisco Penichet, gracias a la ayuda de la Sociedad "El Pilar", y un quinto dispensario que funcionó en el cuartel de Bomberos de la Habana, bajo el cuidado de Cándido Hoyos y Manuel Antonio Aguilera.

De todos estos dispensarios fue Presidente Facultativo, Antonio Gordon, en todos trabajó y para todos contribuyó con fondos. Fue una de sus más meritorias obras y por la cual merece el eterno agradecimiento de nuestro pueblo.

Escribió mucho, incansablemente, publicó casi todos sus trabajos, colaboró en numerosas publicaciones de la época, aun en órganos tan distanciados en apariencias de sus actividades como son: La Revista del Foro, la Gaceta Musical de la Habana, la Revista de la Asociación Filatélica Cubana, la Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas de Cuba, Cuba y América, el Boletín de la Asociación de Maestros de Azúcar y Destiladores de la Isla de Cuba y en los numerosos periódicos que se publicaron en sus días.

De todo sabía y sobre todo escribía aquel hombre de pequeña estatura, de andar rápido. Uno de sus mas sobresalientes discípulos, el que luego fuera el inolvidable profesor Federico Grande Rossi, nos ha dejado este retrato del Dr. Antonio Gordon:
 

"Llega el estudiante a la clase de Fisiología y ve un hombre pequeño, rubio, de ojos azules, de cara inglesa, como su apellido, de fisonomía muerta, que se sienta a la mesa, cruza las piernas, coloca las dos manos sobre el tapete y pronuncia 7,200 palabras en 60 minutos sin mover más que los labios, que empieza la lección resumiendo ligeramente la anterior y la concluye indicando a grandes rasgos lo que dirá al día siguiente.
 

El hombre modesto y despreocupado. Usa larga levita negra y chaleco abotonado hasta las orejas. Siempre anda a escape y con un gran paquete de libros bajo el brazo" (1).


Tal era el aspecto físico de este hombre que con un poco más de firmeza de carácter y un poco más de concentración en sus estudios, hubiera podido ser uno de los más grandes cubanos de su tiempo. Hecho a la Universidad de la Habana, le faltó valor moral para resistir, cuando por la orden 166 del Gobierno Interventor fue despojado de su cargo. Interrumpió su vida desde ese momento. No pudiendo emprender una nueva, se recluyó en su hogar del que solo salía para atender urgentes necesidades y murió moral y materialmente el día 8 de febrero de 1917.


Hijo de comerciantes, fue el fundador de una dinastía de médicos, sobresaliendo su hijo Antonio de Gordon y Bermúdez que fuera también profesor de la Universidad y su nieto Antonio de Gordon y Osorio, dedicado con éxito notable a la práctica médica y sobre todo al estudio de la especialidad de Vías Digestivas.

En la Universidad de la Habana, en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana y en la Sociedad de Estudios Clínicos resonaran siempre las palabras con que le despidiera uno de sus mas queridos discípulos. ¡Duerme en paz, querido maestro! ¡Tu cuerpo atravesó el pórtico en cuyo frontispicio esculpido esta Ianus sum pacis, pero tu espíritu vive con nosotros; tu efigie pende ya de estos muros, testigos de tus pasadas glorias; tus enseñanzas las recordaremos mientras vivamos; y tu ejemplo será trasmitido a la posteridad con el cariño que te captaste por tu noble corazón!(


**
EL curso académico que en realidad fue fatídico para los cubanos primero y los españoles depués-pues el estado español reconoció el grave e inhumano error que se había perpetrado en la juventud cubana- fue el de 1871-1872.
Los eventos a través de los cuales 8 estudiantes de primer año de medicina de la Universidad de La Habana fueron “linchados por fusilamiento” no correspondían al curso de 1870-1871. Nótese, sin embargo, que en ninguna parte de esta historia o de una similar que apareció en 1997 (haga link al , los historiadores del Dr Gordon han dado fé de la relación que existía por su esposa, María del Carmen Bermudez y Gonzalez de la Piñera con dos de los estudiantes en el proceso del 23 al 27 de noviembre, 1871. EL uno fue el fusilado, Anacleto Bermúdez y el otro fue su hermano encarcelado primero en La Habana y deportado a Ceuta, Esteban Bermúdez.)


 

*
José de la Luz y Caballero ( 1800 - 1862)

http://www.crefal.edu.mx/biblioteca_digital/enlaces/educadores_
latinoamericanos/cuba/agustin_de_la_luz_caballero.htm

http://www.damisela.com/literatura/pais/cuba/autores/luzcaballero/
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2967
http://www.cubanet.org/CNews/y00/jun00/12a7.htm
http://www.conexioncubana.net/realidad/historia/articulos/pepe.htm
http://www.habanaelegante.com/Summer2000/Bustos.htm
http://www.ispholguin.rimed.cu/paginas/biografia-jlc.htm
http://www.cartadecuba.org/%C2%BFquien_era_f%C3%A9lix_varela.htm

 


 

Bibliografía

  1. Grande Rossi, Federico. Antonio Gordon. En: (La Higiene, año III, núm. 1, domingo 7, mayo, 1893, P. 3-4).

  2. Huguet, Luís. Breves apuntes sobre el Dr. Antonio de Gordon y de Acosta, por Luís Huguet y López. Habana, Imp. El Siglo XX, 1917.

  3. Huguet, Luís. Antonio de Gordon y de Acosta. (1848-1917). En: (El Eco Científico, Año V, número 1, ene. 1926,  p.7-15).

  4. El Laboratorio de Fisiología de la Universidad. En: (La Abeja Médica, año II, núm. 10, act. 1893, paginas 121-122).

  5. Le Roy, Jorge. Elogio del Dr. Antonio Gordon y de Acosta. En: (El Eco Científico, año II, núm. 1, enero 20, 1918, p. 45-56).

  6. Méritos y servicios del Dr. Antonio Gordon, En: (Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, tomo III, 1915, p. 397-399).

  7. Santos Fernández, Juan. El Dr. Antonio de Gordon y de Acosta. Discurso leído en sesión del 9 de febrero de 1917. En: (Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, tomo LIII, ene.-feb. 1917, p. 644-659).

  8. Gordon, Antonio de: Ensayos sobre el análisis químico e histológico de la sangre en el Beriberi. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo IX, 1872, p. 260-272).

  9. Gordon, Antonio de: Informe sobre el estado mental de D.R.Q. en causa por hurto. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo IX, 1873, p. 439).

  10. Gordon, Antonio de: Informe en un caso de responsabilidad médica. Fractura de la pierna seguida de gangrena. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XI, 1874, p. 39).

  11. Gordon, Antonio de: Informe relativo al estado mental del procesado D.M.F. En: (Anales Acad. Cienc. Med , Fis. y Nat, tomo XI, 1874, p. 344-346).

  12. Gordon, Antonio de: Informe en un caso muerte después de contusiones y suspensión. En (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XII, 1'875, p. 118).

  13. Gordon, Antonio de: Informe en causa por heridas del negro Francisco Congo (Herida de cráneo), En: (Anales Acad. Cienc, Med., Fis. y Nat( tomo XIII, 1876, p. 101).

  14. Gordon, Antonio de: Informe en causa contra don José D. por maltrato de los negros Hermenegildo y Manuel. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XIII, 1876, p. 438-440).

  15. Gordon, Antonio de: En el estado actual de la ciencia no puede preferirse la vacuna de ternera a la de brazo Tesis del Doctorado leída y sostenida por. D. Antonio de Gordon y de Acosta. Habana, Imp. Los Cantabros, 1876, 22 Págs.

  16. Gordon, Antonio de: Informe sobre la naturaleza de las manchas observadas en unos machetes. En: (Anales Acad. Cien Med., Fis. y Nat, tomo XIV, 1*77. p. 476-481).

  17. Gordon. Antonio de: Discurso de presentación pronunciado por el Dr. D. Antonio de Gordon en la Universidad Literaria de la Habana. el 30 de septiembre de 1877 en el acto de conferir la investidura de Licenciado a varios jóvenes. En: (Crónica Médico Quirúrgica de la Habana, año III, núm. 11, nov. 1877, p. 531-535).

  18. Gordon, Antonio de: Informe acerca de las causas del mefitismo de la galería subterránea del Cementerio de Colón. En: (Crónica Médico Quirúrgica de la Habana. año V. núm. 1, enero, 1879, p. 7-10, 67-70).

  19. Gordon, Antonio de: Lecciones de Historia de la Medicina dadas en la Universidad de La Habana en el curso de 1878-1879 En: (La Propaganda Científica. Habana. tomo II, ene. 1879, p. 21-24, 45-48).

  20. Gordon, Antonio de. Contestación a varios artículos del Sr. Dr. Mauricio Fortes, publicados en números anteriores de "La Propaganda Científica" consagrados los unos a atacar la cremación: los otros a vindicar a Moisés y demás escritores bíblicos de los supuestos ataques del Dr. Gordon. En: La Propaganda Científica. tomo II, 1879, páginas 193-201).

  21. Gordon, Antonio de: Discurso pronunciado por el Dr. Antonio de Gordon y de Acosta como padrino de diez y ocho alumnos en el solemne acto de recibir la investidura de licenciados. En: (La Propaganda Científica. tomo II, 1879, p. 313-317).

  22. Gordon, Antonio de: Informe en un caso de muerte por sevicia y de responsabilidad profesional. En: (Anales Acad. Cienc Med., Fis. y Nat., tomo XV, 1879, p. 465-469).

  23. Gordon, Antonio de: Consulta sobre responsabilidad médica en caso por lesiones. En: (Anales Acad. Cienc. Med.. Fis. y Nat., tomo XVI, 1880, páginas 455-456).

  24. Gordon, Antonio de: Presentación de cuatro hematozoarios encontrados en el corazón de un perro sometido a experimentos fisiológicos. En: (Anales Acad. Cienc. Med.. Fis. y Nat, tomo XVI, 1880, p. 455).

  25. Gordon, Antonio de: El método general adoptado hoy para la investigación de los alcaloides en los envenenamientos. Llena los requisitos de la ciencia? Tesis para el doctorado (de Farmacia) leída y sostenida el día 15 de junio de 1880. Habana, Imp. del Directorio, 1880, 23 Págs..

  26. Gordon, Antonio de: Procederes que deben seguirse en los análisis científicos de las aguas minerales naturales, tanto en el manantial como en el laboratorio. Tesis para el Doctorado (Facultad de Ciencias, Sección de Física). Leído y sostenido el día 20 de septiembre de 1880 por el Dr. Antonio de Gordon y de Acosta. Habana, Imp. "El Cosmopolita", 1880, 24 págs.

  27. Gordon, Antonio de: Informe referente a si las lesiones inferidas a un sujeto y calificadas de simples fueron la causa de su muerte. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XVIII, 1881, paginas 430-433).

  28. Gordon, Antonio de: Informe acerca de un caso de envenenamiento por el opio. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XVIII, 1881, páginas 276-277).

  29. Gordon, Antonio de: El primer ruido fisiológico del corazón. Habana. Miguel Alorda, 1882, 33 págs.

  30. Gordon, Antonio de: Discurso pronunciado por Don Antonio de Gordon y de Acosta en la solemne apertura del curso de 1882 a 1883. Habana, Imprenta "La Antilla", 1882, 48 págs .

  31. Gordon, Antonio de: Informe en un caso de muerte por lesiones múltiples. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XIX, 1882, p. 291).

  32. Gordon, Antonio de: Informe sobre el estado mental de un procesado por asesinato. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XX, 1883, p. 180-185).

  33. Gordon, Antonio de: Oración inaugural pronunciada en la solemne apertura del curso académico de 1883 a 1884 (Escuela de Agricultura). Guanabacoa, Imp. Revista de Almacenes, 1883, 69 págs.

  34. Gordon, Antonio de: Informe relativo a los "Estudios fisiológicos de los sentidos" por el Dr. Manuel V. Montenegro. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXI, 1884, p. 88-92).

  35. Gordon, Antonio de: Ampliación de un informe sobre degeneración mental en caso por homicidio. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat. tomo XXI, 1884, p. 123-124).

  36. Gordon, Antonio de: Informe acerca de una fractura de fémur confundida con otros casos. En: Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXII, 1885, p. 363-364).

  37. Gordon, Antonio de: Segundo informe sobre el estado mental de un procesado. En (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXIII, 1887, páginas 518-519).

  38. Gordon, Antonio de: Informe sobre una nueva obra de Legislacion Sanitaria de la Isla de Cuba remitida por el Dr. Antonio Vesa y Fillat para optar al título de Corresponsal. En: (Anales Acad Cienc. Med., Fis. y Nat.tomo XXVI, 1889, p. 515).

  39. Gordon, Antonio de: Informe sobre la obra de Anatomía Humana y Embriología del Dr. F. Millar y Guillén. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat, tomo XXVII, 1890, p. 388-394).

  40. Gordon, Antonio de: Lecciones de Fisiología Celular. Habana, Imp. y Pap. "La Poesía", 1892, 202 páginas.

  41. Gordon, Antonio de: Curso de Fisiología del Doctor Antonio de Gordon y de Acosta. Conferencia de Fisiología Celular y Generalidades de Fisiología Humana recogidas y arregladas conforme al programa oficial por el alumno Pablo Valencia y Forns. Habana, Imp. El Areolito, 1891. 262 págs.

  42. Gordon, Antonio de: Informe sobre el tratado de "Técnica Anatómica" por el Dr. José L. Yarini. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XXX, 1894, p. 568-582).

  43. Gordon, Antonio de: Medicina Indígena de Cuba y su valor histórico. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XXXI, 1894, p. 280-316).

  44. Gordon, Antonio de: Los Incendios, los Bomberos y la Higiene. Trabajo leído en la sesión celebrada por la Sociedad de Higiene de La Habana el dia 5 de julio de 1894. Habana, Imp. La Moderna,1894.

  45. Gordon, Antonio de: Higiene del ciclismo en Cuba. Discurso leído en la sesión celebrada el día 9 de febrero de 1894 (en la Sociedad de Higiene) por el vocal Dr. D. Antonio de Gordon. Habana, A. Miranda, 1894, 16 págs. También publicado en: (Repertorio Médico Farmacéutico, año V, núm. 3, marzo 1894, p. 1-84).

  46. Gordon, Antonio de: La Iglesia y la cremación. Discurso leído en la Sociedad de Higiene de La Habana en la sesión celebrada el 11 de diciembre de 1893. En: (Repertorio Médico Farmacéutico, año V, núm. 1, enero, 1894, p. 1-13).

  47. Gordon, Antonio de: Discurso leído en el Colegio de Farmacéuticos de la Habana el día 29 de septiembre de 1895. Habana, Imp. La Constancia,1895. 23 págs.

  48. Gordon, Antonio de: Discurso de contestación al de ingreso del Dr. Enrique Acosta. En: Crónica Médico Quirúrgica, tomo XXII, 1896, p. 33-37.

  49. Gordon, Antonio de: Discurso del Sr. Dr. Antonio de Gordon y Acosta, Presidente de la Real Academia. Sesión solemne del 19 de mayo de 1896. Habana, Imp. "El Fígaro' , 1896, 36 págs.

  50. Gordon, Antonio de: Discurso de presentación del Dr. Cesáreo Fernández Losada, académico de mérito. 21 de febrero de 1897. Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XXXIV, 1897, p. 7-56).

  51. Gordon, Antonio de: La viabilidad legal y la fisiológica. Habana, Imp. La Universal, 1897, 42 págs.

  52. Gordon, Antonio de: Discurso leído el día 29 de noviembre de 1896, en el acto de apertura del Primer Dispensario para niños pobres de La Habana. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1896, 25 págs.

  53. Gordon, Antonio de: Discurso leído el día 1 de enero de 1897 en el acto de apertura del segundo Dispensario para niños pobres de La Habana. Imprenta Revista de Almacenes, 1896, i.e. 1897.

  54. Gordon, Antonio de: Discurso leído el 6 de junio de 1897, en el acto de apertura del Tercer Dispensario para niños pobres de La Habana. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1897, 21 págs.

  55. Gordon, Antonio de: El tabaco en Cuba. Apuntes para su historia. Habana, La Propaganda Literaria, 1897, 85 págs.

  56. Gordon, Antonio de: Discurso pronunciado en el primer aniversario del Dispensario para niños pobres. Habana, Imp. José M. Remau, 1897.

  57. Gordon, Antonio de: La inspección médica de las escuelas. Habana, Imp. La Universal, 1898, 61 págs.

  58. Gordon, Antonio de: La Legislación del Seguro de  Vida ante la Medicina Forense. Habana, Imp. Revista de Almacenes, 1898.

  59. Gordon, Antonio de: Indicaciones terapéuticas de la música Habana, Est. Tip. Teniente Rey No. 23, 1899, i.e. 1898.

  60. Gordon, Antonio de:  La tuberculosis en La Habana desde el punto de vista social y económico. Habana, Imp. Militar, 1899, 32 págs. También publicado en Revista de Medicina y Cirugía, tomo IV, 1899.

  61. Gordon, Antonio de: Consideraciones sobre la voz humana. Habana, Imp. Militar, 1899, 40 páginas. También publicado en Rev. Med. y Cir., tomo IV, 1899.

  62. Gordon, Antonio de: Declaremos en Cuba guerra a la tuberculosis. Habana, Imp. Compostela, 1899, 32 págs.

  63. Gordon, Antonio de: El azúcar como alimento del hombre. Habana, Imp. Militar, 1899, 32 págs.

  64. Gordon, Antonio de: Informe sobre traslación de restos humanos desde el cementerio Espada al de Colón. Anales Real Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XLV, 1900, p.117-125.

  65. Gordon, Antonio de: Crítica médica de nuestra obstetricia legal en cuanto a los partos precoces y tardíos. Habana, Imp. de Huguet, 1900.

  66. Gordon, Antonio de: La legislación sanitaria escolar en los principales Estados de Europa. Habana, Imp. La Universal, 1900.

  67. Gordon, Antonio de: Datos históricos acerca de los cementerios de la ciudad de La Habana. Imp. de J. Buguet, 1901, 40 págs.

  68. Gordon, Antonio de: La radio-cultura. En: (Cuba y América, vol. VI, abril, 1901, p. 500-501)

  69. Gordon, Antonio de: El sistema Perichon para el agotamiento del bagazo. En: (Boletín de la Asociación de Maestros de Azúcar y Destiladores de la Isla de Cuba, año I, marzo 15, 1902, p. 33-36).

  70. Gordon, Antonio de: El alambique de destilación continua de Esteve-Bernard. En: (Boletín de la Asociación de Maestros de Azúcar y Destiladores, de la Isla de Cuba, año I, marzo 15, 1902, p. 36-38).

  71. Gordon, Antonio de: La filatélica en el presente. En: (Revista de la Sociedad Filatélica Cubana, año I, mayo 1902, p. 17-18).

  72. Gordon, Antonio de: La tuberculosis y los sellos de correo. En: (Revista de la Sociedad Filatélica Cubana, año I, agosto 1902, p. 65-66).

  73. Gordon, Antonio de: Progresos en el alumbrado eléctrico incandescente. En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 52-54).

  74. Gordon, Antonio de: La telegrafía sin hilos en los días que transcurren. En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 61-63).

  75. Gordon, Antonio de: Reglas indispensables para la instalación de los pararrayos. En: (Revista de la Asociación Eléctrica y de Electricistas de Cuba, año I, mayo 20, 1903, p. 58-60).

  76. Gordon, Antonio de: La música de olores y el concierto de perfumes. En: (Gaceta Musical de La Habana, año I, núm. 4, enero, 1904.

  77. Gordon, Antonio de: Reflexiones médico forenses acerca de la edad fijada por la ley para la celebración del matrimonio En: (Revista del Foro, 1905, p. 156-166 y 197-204)

  78. Gordon, Antonio de: Sobre el suicidio (al entregar al Dr. Jorge Le Roy el premio de Medicina Legal. En: (Anales Acad. Cienc. Med., Fis. y Nat., tomo XLIV, 1908, p. 825-829).

  79. Don Antonio Gordon solicita simultanear estudios de la Facultad de Farmacia con los de Medicina. Habana, 1868, Archivo Nacional, Fondos de Instrucción Pública, legajo 210, núm. 13329.

Documentos

  1. Documento que trata de una comunicación del Rector de la Universidad dando cuenta del donativo hecho por D. Antonio Gordon de un laboratorio de Química para uso de la Facultad de Medicina. Habana, 1870, Archivo Nacional, Fondos de Instrucción Pública, legajo E47, núm. 47825.

  2. Acta de grado de Licenciado en Medicina y Cirugía de Don Antonio de Gordon y Acosta. Habana, 1871. Archivo Nacional, Fondos de Instrucción Pública, Leg. 238, núm. 15104.

  3. Expediente promovido por D, Antonio María Gordon y Acosta en solicitud de recibir en esta Universidad el Grado de Doctor en la Facultad de Medicina. Habana, 1875. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública, leg. 764, número 48401.

  4. Expediente promovido por los Sres. Cándido González, Antonio Gordon, José Yarini, José Beato y Dolz, Manuel A. Aguilera, Pablo Valencia en solicitud de la cátedra de Obstetricia que se encuentra vacante. Habana. 1876. Archivo Nacional Fondos de Instrucción Pública. Leg. 319, número 18637.

  5. Expediente promovido por Real Orden remitiendo a informe la instancia documentada de D. Antonio Gordon en solicitud de que se le permita revalidar en la Universidad de esta Capital el grado de Dr. en Medicina y Cirugía que obtuvo en el Colegio de Nueva Granada. Habana 1876, Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 770, número 48724.

  6. Expediente promovido por D. Antonio Gordon para que se le expida título de Doctor en la Facultad de Medicina y Cirugía. Habana, 1876. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública Legajo 770, número 48727.

  7. Expediente promovido por D. Antonio Gordon y Acosta en solicitud de matricularse en ler. año de la Facultad de Farmacia. Habana, 1876. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 770, número 48726.

  8. Expediente promovido por Antonio Gordon solicitándose matricularse en la asignatura de práctica farmacéutica cursándola al mismo tiempo que las que estudia. Habana, 1878. Archivo Nacional. Fondo de Instrucción Pública. Legajo 776, núm. 49110.

  9. Expediente promovido por D. Antonio María de Gordon y Acosta en solicitud de matricularse en ler. año de Derecho. Habana, 1878. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 775, núm. 49002.

  10. Expediente promovido por D, Antonio María de Gordon y Acosta solicitando se le admita al grado de Doctor en Farmacia con dispensa de la asignatura de Historia de la Farmacia. Habana, 1879. Archivo Nacional de Fondos de Instrucción Pública. Legajo 360, núm.. 21026.

  11. Expediente promovido por D. Antonio María Gordon, catedrático de la Facultad de Medicina relativa a un laboratorio que ha regalado con destino a la enseñanza de la asignatura de Fisiología. Habana, 1879, Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Publica. Legajo 778, num. 49195.

  12. Expediente promovido por D. Antonio María Gordon y de Acosta solicitando se le admitan los derechos del grado de Licenciado de la Facultad de Ciencias. Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 360, num. 21028.

  13. Hoja de servicios del catedrático Don Antonio Gordon y de Acosta, Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 379, num. 22116

  14. Documentos que tratan de la solicitud que presenta D. Antonio de Gordon y de Acosta para ser admitido a los ejercicios de grado de Ldo. en Ciencias. Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 385, núm. 22725.

  15. Expediente promovido por D. Antonio María Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de Ldo. en Farmacia. Habana, 1879. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 777, num. 49176.

  16. Expediente promovido por el Ilmo. Sr. Rector de la Universidad pidiendo una recompensa para el Catedrático Dr. Antonio de Gordon y de Acosta. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 339, num. 22959.

  17. Expediente promovido por el Dr. Antonio Gordon y de Acosta solicitando como gracia especial el simultanear las asignaturas de Derecho Civil, Mercantil y Penal correspondientes al primer grupo de la Facultad, sección de Administrativas con las de Hacienda Pública, Derecho Mercantil y Penal Comparado. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, numero 22979.

  18. Documentos que consta la enumeración de los servicios prestados por el Dr. Antonio de Gordon y de Acosta a la Facultad de Medicina. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 409, num. 23902.

  19. Expediente promovido por D. Antonio María de Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de Licenciado en la Facultad de Ciencias, sección de las Físicas. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, número 22987.

  20. Expediente promovido por D. Antonio Gordon solicitando se le señale día y hora para la investidura de Doctor en Ciencias, sección de las Físicas. Habana, 1880, Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, núm. 22988.

  21. Expediente promovido por el Dr. Antonio Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de Doctor en Ciencias. Habana, 1880. Archivo Nacional de Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, núm. 22990.

  22. Expediente promovido por D. Antonio María Gordon y de Acosta solicitando se le señale día y hora para recibir la investidura de Doctor en Farmacia. Habana, 1880. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 781, numero 49333.

  23. Documentos que constan de la hoja de servicios del Dr. Antonio Gordon y de una instancia en que este solicita ascenso en la Facultad de Medicina y Cirugía en que es Catedrático. Habana, 1881. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 423, núm. 24829.

  24. Expediente sobre confirmación en la Cátedra de la Universidad de la Habana del Catedrático Antonio María Gordon y Acosta. Habana, 1886. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 520, núm.

  25. Expediente promovido por el Dr. Antonio María de Gordon y de Acosta solicitando se le expida título de Doctor en Farmacia. Habana, 1888 Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 393, num. 22974.

  26. Expediente promovido por el Rector de la Universidad manifestando que Antonio María Gordon y de Acosta solicita la investidura de Doctor. Habana, 1890. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 581, num. 35541.

  27. Expediente promovido por el Rector de la Universidad por solicitud de los Dres. Bango, Cubas, Gordon y Valencia en la categoría de término de la Facultad de Medicina. Habana, 1892. Archivo Nacional, Fondos de Instrucción Pública. Legajo 615, núm. 37621.

  28. Documentos que trata del nombramiento de habilitado de la Escuela Normal de Maestros a favor del Dr. Antonio de Gordon y de Acosta. Habana, 1892. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 906, num. 55683.

  29. Expediente promovido por D. Antonio Gordon en solicitud de investidura del grado de Doctor en Medicina. Habana, 1893. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 634. número 38740.

  30. Expediente promovido por D. Antonio Gordon en solicitud de permuta de Cátedra. Habana, 1894. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 644, núm. 39143.

  31. Expediente en que se nombra habilitado de esta escuela al Dr. Antonio Gordon y de Acosta. Habana, 1895. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo 986, núm. 61770.

  32. Documentos sobre nombramiento de vocales de la Junta de Examen de Cirugía Dental a D. Antonio Gordon y D. Francisco Muller. Habana, 1898. Archivo Nacional. Fondos de Instrucción Pública. Legajo1 675, núm. 42775.

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