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TUBERCULOSIS, MENOR DISEMINACION, LUZ ULTRAVIOLETA C

Fecha: 22 de abril, 2009
Fuente: Science Daily (originalmente publicado el 17 de Marzo del 2009)
http://www.medicalnewstoday.com/articles/142544.php   [Editado por J.


La luz ultravioleta podría reducir la diseminación de la tuberculosis
en las salas de hospitalización y en las salas de espera de los
hospitales hasta en un 70%, de acuerdo con un estudio recientemente
publicado en PLoS Medicine. La investigación, la cual exploró la
transmisión de la tuberculosis (TB) de pacientes infectados a cobayos,
sugiere que la instalación de equipos simples de luz ultravioleta C
(UVC) en los hospitales, podría ayudar a reducir la transmisión de la
TB, incluyendo a las cepas drogorresistentes.

Todos los años, más de nueve millones de personas se infectan con
tuberculosis; y cerca de dos millones de personas fallecen por la
enfermedad, de acuerdo con la organización Mundial de la Salud. Las
tasas de infección son particularmente altas en los lugares en donde
las personas vulnerables están reunidas, tales como hospitales,
refugios para gente sin hogar o desplazados y en las prisiones.

Cuando un paciente tuberculoso tose, las bacterias son aerosolizadas
en el aire en gotas muy pequeñas, las cuales flotan en el ambiente e
infectan a otros pacientes, visitantes y personal de salud. Estas
bacterias pueden ser eliminadas colgando del techo una fuente de luz
UVC protegida, con un ventilador para mezclar el aire, de acuerdo con
los investigadores de las siguientes instituciones: Imperial College
de Londres, la Universidad de Leeds, el Hospital Dos de Mayo en Lima,
Perú; y otras entidades participantes.

La luz UVC elimina a las bacterias causantes de la tuberculosis,
incluyendo a las cepas drogorresistentes, dañando su ácido
desoxirribonucleico de manera tal que pierden la capacidad de infectar
a las personas, desarrollarse o dividirse. La luz UVC ya se utiliza en
modalidades de gran intensidad para desinfectar las ambulancias y las
salas de operaciones.

El Dr. Rod Escombe, investigador principal del Centro del Patronato
Wellcome para Medicina Tropical Clínica (Wellcome Trust Centre for
Clinical Tropical Medicine) en la Escuela Imperial College en Londres,
declaró: "cuando las personas están agrupadas en una sala de espera en
un hospital, basta con una sola tos para infectar a varios pacientes
vulnerables. Nuestra investigación previa demostró que abrir las
ventanas en una sala es una manera simple de reducir el riesgo para la
transmisión de la tuberculosis, pero ello depende del clima -=2 0por
ejemplo, usted no puede abrir las ventanas en la sala de cuidados
intensivos en un hospital en Siberia."

"Afortunadamente, la frecuencia de la infección tuberculosa en países
como el Reino Unido es relativamente ba ja y las personas afectadas
pueden ser tratadas utilizando medicamentos antituberculosos
disponibles con cierta facilidad en dicho país. Es más probable que
mueran personas a causa de la tuberculosis en países subdesarrollados
como Perú, debido a que existen limitaciones en los recursos para
aislar a los pacientes, diagnosticarlos rápidamente e iniciar pronto
un tratamiento efectivo. Del mismo modo, la prevalencia de la TB
drogorresistente es mucho mayor en el mundo subdesarrollado. La
prevención de la infección es mucho más fácil y menos costoso que
tratar a un paciente con tuberculosis," agregó el Dr. Escombe.

Ya están en desarrollo los planes para instalar luces ultravioleta en
los techos de las salas en el servicio de tórax en el Hospital St.
Mary, parte de los Establecimientos de Salud a Cargo de Imperial
College y el Patronato del Sistema Nacional de Salud (Imperial College
Healthcare National Health Care System Trust), el cual será el primer
hospital en implementar este sistema en el Reino Unido.

La introducción de las luces UVC podría ser una medida con un costo
relativamente bajo, señalan los investigadores. Actualmente, un equipo
común de luces UVC para el techo cuesta unos $350 (Dólares de los
EE.UU.); y los focos de repuesto cuestan unos $25. Los investigadores
ahora están trabajando para desarrollar unidades de más accesibles con
un costo de $100.

El impacto de las luces UV alcanza un máximo cuando se combina con un
manejo cuidadoso del flujo de aire en la sala, tal como lo explica la
Dra. Cath Noakes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de
Leeds: "Las luces deberán colocarse a una altura suficiente para
asegurar que los pacientes y el personal de salud no tenga una
sobre-exposición, pero si las luces solamente tratan el aire en dicho
nivel, habrá poco beneficio. Para alcanzar el máximo de efectividad,
los sistemas de ventilación requieren crear un flujo constante de aire
tratado para que llegue al nivel de los pacientes; y que el aire
potencialmente infectado suba en dirección de las luces."

Para arribar a sus conclusiones, los científicos colgaron luces UVC en
una sala de un hospital en Lima, Perú, en donde estaban siendo
tratados 69 pacientes con infección por el virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH) y tuberculosis. Los investigadores
bombearon el aire proveniente de la sala hacia una jaula con cobayos
en techo de la misma durante 535 días consecutivos. Los cobayos fueron
divididos en tres grupos de aproximadamente 150 animales: el primer
grupo recibió el aire expuesto a las luces UV en la sala, el seg undo
grupo recibió el aire de la sala tratado con ionizadores negativos (la
ionización negativa hace que las partículas suspendidas en el aire
adquieran una carga eléctrica que hace que se fijen a las
superficies); y20el tercer grupo (control) recibió el aire no tratado
directamente de la sala. Los cobayos fueron sometidos a pruebas en la
piel para detectar la infección tuberculosa una vez por mes.

Para el final del experimento, un 35% de los animales en el grupo
control estuvieron infectados con TB, en comparación con un 14% del
grupo que recibió el aire ionizado y un 9.5% del grupo que recibió el
aire tratado con la luz UVC. Un 8.6% de los animales en el grupo
control desarrollaron la forma activa de la enfermedad tras haber sido
infectados con el microorganismo causante, en comparación con un 4.3%
de los animales que recibieron el aire ionizado y un 3.6% del grupo
que recibió el aire tratado con la luz UVC. La forma activa de la
enfermedad fue diagnosticada por hallazgos en autopsias, incluyendo la
recuperación de _M. tuberculosis_ en cultivos de órganos y tejidos de
los cobayos. La diferencia entre el grupo control y los grupos que
recibieron el aire tratado alcanzó significancia estadística.

[Comentario:

Una investigación original que demuestra que se puede reducir la
capacidad de transmisión de la tuberculosis con una medida simple que
tiene un costo relativamente20bajo. Este tipo de intervención podrá
emplearse en las salas de espera y en otros lugares superpoblados en
donde los pacientes aun no diagnosticados con tuberculosis (y, por
tanto, sin tratamiento) entran en contacto con otras=2 0personas
(pacientes susceptibles, personal de salud, visitantes del hospital),
teniendo en cuenta que los pacientes aun no diagnosticados de TB son
altamente infectantes. Los resultados son lo suficientemente
contundentes como para que un hospital británico ya haya decidido
implementar esta medida de precaución. Esta intervención debería
implementarse rápidamente en los países subdesarrollados, sin que
trabas burocráticas o engorrosos procedimientos administrativos la
entorpezcan. Moderador Jorge González]

Nota del editor:

Tambien se puede considerar la posibilidad de utilizar este metodo para disminuir la posible propagación de la tuberculosis en las aeronaves.

Dr Antonio M Gordon, MD, PhD
Director




 

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