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Actualización de la Influenza A (H1N1) - Brasil
22 de julio, 2009
Brasil - hasta ahora – reporta 1,175 casos confirmados de la
influenza A y 20 muertes. Las autoridades sanitarias han
admitido que el virus se está propagando con una rapidez
inusitada y que las medidas para contener la pandemia son
inútiles. La región más afectada es el sur del país, las más
cercanas a Argentina, el segundo país del mundo con el mayor
número de muertes causadas por la influenza A.
Los esfuerzos del Gobierno se concentran en la asistencia a los
contagiados. El director del departamento de Vigilancia
Epidemiológica del Ministerio de Sanidad, Eduardo Hage, afirma
que "el objetivo del Gobierno ya no es contener la transmisión
del virus, sino evitar=2 0más muertes".
La falta de médicos ha causado largas colas en los hospitales
con ciudadanos que temen haber contraído el virus. Las
autoridades brasileñas pensaron hasta el último momento que la
situación en su país estaba controlada, y que el virus H1N1 sólo
había contagiado a personas que habían viajado a los países con
más casos de gripe A. No ha sido así. Ya se han registrado
contagios directos, y no todos los Estados cuentan con las
medidas sanitarias suficientes para atender los síntomas de la
gripe A.
Los médicos insisten e n que la prioridad debe ser los tres
grupos de mayor riesgo: los niños, los ancianos y las mujeres
embarazadas. Precisamente, una mujer de 36 años, embarazada de
ocho meses, murió el jueves pasado en el Estado de Rio Grande do
Sul (sur del país), después de peregrinar por varios hospitales
donde, según sus familiares, no recibió la atención adecuada.
Brasil tiene cerca de 200 millones de habitantes. Según el
ministerio de Sanidad, cada año mueren de gripe normal unas
70.000 personas, pese a las campañas de vacunación dirigidas
principalmente a los mayores de 60 años. Pese a que 20 muertes
parecen una cifra insignificante frente a estos datos, la
preocupación de las autoridades proviene de la rapidez con la
que el virus H1N1 se transmite.
Ninguno de los muertos por la gripe A rebasaba los 42 años. El
primer fallecimiento se registró el 28 de junio: un camionero de
29 años que acababa de viajar a Argentina. El Gobierno ha pedido
a las personas que padecen enfermedades crónicas que se
abstengan de viajar a los países que registran un mayor número
de casos.
Los hoteles de Río de Janeiro han comenzado a tomar precauciones
por su cuenta. Han dispuesto alcohol en gel en todos los baños,
cartillas informativas sobre la gripe A y mascarillas gratis.
Los encargados de limpiar las habitaciones lo hacen con guantes.
Pese a que las autoridades han insistido en que se mantenga la
tranquilidad, la opinión pública ha comenzado a alarmarse. En
las iglesias del país con el mayor número de católicos en el
mundo, los fieles piden a los sacerdotes que no les entreguen la
hostia con las manos y algunos han comenzado a celebrar la misa
con mascarilla.
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