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El brote de fiebre
amarilla se cobró una nueva víctima, en la vecina República del
Paraguay. Según informaron fuentes del Instituto de Medicina
Tropical (Lacimet) de la capital guaraní, se trata de un hombre
de unos 49 años de edad, quien falleciera el lunes último en ese
centro asistencial con los síntomas característicos de la fiebre
amarilla
La víctima, que presentaba
desde hace ocho días un cuadro de fiebre y náuseas, tras
permanecer internado en el hospital de San Lorenzo, fue
trasladado al Lacimet el lunes por la tarde. Los familiares,
tras la muerte, afirmaron que permitirán que se practique la
autopsia al cuerpo para determinar la causa de la muerte, ya que
algunos médicos dijeron que podría tratarse de una infección
pulmonar.
El aparente nuevo caso
fatal sacudió a la población que en la jornada de ayer, frente
al Ministerio de Salud paraguayo, se movilizaban exigiendo ser
inmunizadas contra la fiebre amarilla y no permitían que los
camiones con las dosis salgan del lugar, mientras que en varios
hospitales había manifestaciones con iguales reclamos.
El viceministro paraguayo
de Salud, Antonio Barrios, pidió calma a la gente que se
encuentra en los hospitales y centros de salud donde no hay
vacunas y aseguró que "eso se debe a que la gente que acude en
masa al Ministerio de Salud está bloqueando la salida de los
vehículos repartidores".
En tal sentido, el
Ministerio de Salud argentino ha reforzado el envío de dosis a
los puntos fronterizos del país, a fin de evitar que el mal se
propague en territorio nacional. Hasta el momento no se han
confirmado casos de fiebre amarilla en suelo argentino, aunque
están siendo sometidos a estudios dos monos encontrados muertos
días atrás en la frontera de la provincia de Misiones,
aparentemente a causa del mal de origen selvático.