La obtención de células
madre genéticamente idénticas a un adulto -el
objetivo de la clonación terapéutica- no
requiere clonar un embrión con el genoma del
paciente. Tres laboratorios del Massachusetts
Institute of Technology (MIT) y las universidades de
Harvard y California en Los Ángeles demuestran hoy,
mediante elegantes experimentos con ratones, que las
células de la piel adultas pueden dar marcha atrás
en su proceso de desarrollo hasta recuperar su
estado primigenio. Los cultivos resultantes son
indistinguibles de las células madre de un embrión.
El artículo inaugura hoy
una nueva revista científica dedicada por entero a
la investigación con células madre: Cell Stem
Cell, editada por el MIT como un nuevo
spinoff de Cell, la publicación de
referencia en biología molecular. El trabajo ha sido
dirigido por Kathrin Plath (UCLA), Konrad
Hochedlinger (Harvard) y Rudolf Jaenisch (MIT), uno
de los más solventes especialistas del mundo en
embriología humana.
Hasta ahora había dos
tipos de células madre: embrionarias y adultas. Las
primeras se obtienen de embriones de dos semanas -bien
generados por fecundación in vitro, bien
clonados a partir de cualquier célula de un adulto-
y son capaces de convertirse en cualquier célula o
tejido del cuerpo. Cuentan con la oposición del
conservadurismo religioso, que considera que un
embrión de dos semanas es una persona.
Las segundas están
presentes en los órganos adultos (hígado, cerebro,
músculo, grasa corporal), y son las preferidas por
los sectores próximos a la Iglesia católica, pero
son escasas, se propagan mal en cultivo y sólo son
capaces de generar algunos tipos celulares. Los
científicos trabajan en paralelo con ambos tipos de
células -siempre que la legislación de su país lo
permita- para poner a punto la obtención de células
y tejidos que puedan resultar útiles para
trasplantes
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Células iPS
Los investigadores norteamericanos han conseguido
ahora un tercer tipo de células madre: las células
iPS (por induced pluripotent stem cells, o
células madre pluripotentes inducidas). No son
células madre adultas, puesto que proceden de
células vulgares de la piel (fibroblastos).
Y tampoco son células
madre embrionarias, aunque los investigadores han
demostrado que son indistinguibles de ellas: son
capaces de diferenciarse (convertirse) en
cualquier tipo celular, incluida la línea
germinal que da lugar a los óvulos y los
espermatozoides: una habilidad hasta ahora exclusiva
de las células madre embrionarias.
"Nuestros resultados
demuestran que la activación artificial de cuatro
factores de transcripción es suficiente para
reconvertir por completo el programa de desarrollo
de los fibroblastos en otro programa muy similar al
de las células madre embrionarias", dice
Hochedlinger.
Los factores de
transcripción son genes que regulan a otros
genes. Como todas las células del cuerpo tienen el
mismo genoma, el desarrollo se basa en la activación
diferencial de ciertos genes en unas células u otras,
y la clave son los factores de transcripción que
están activos en cada zona (en cada futuro órgano o
tejido).
Los cuatro factores de
transcripción que han usado los investigadores -sus
nombres son Oct4, Sox2, c-Myc y Klf4-
son capaces por sí solos de desbaratar el programa
genético típico de las células diferenciadas (de la
piel, en este caso) y devolverlo a sus orígenes
pluripotentes, es decir, a una configuración
genética que vuelve a ser capaz de convertirse en
cualquier otra.
La clave de esta
regresión al estado primordial son los mismos
procesos epigenéticos que, durante el
desarrollo normal, se ocupan de mantener la memoria
del linaje celular, es decir, el estado de
activación / inactivación característico de cada
tipo de célula, y que debe preservarse cada vez que
una célula se divide en dos células hijas.
Las células no archivan
esa memoria de su linaje en la secuencia de ADN (el
orden de las letras químicas A, T, C y G), sino en
otras cosas que se pegan encima de ella: unos
pequeños compuestos químicos (metilos), o ciertas
proteínas (histonas). Por eso se dice que la memoria
celular no es genética, sino epigenética (encima de
los genes, literalmente).
Uno de los procesos
epigenéticos más espectaculares es la inactivación
de uno de los dos cromosomas X que experimentan las
células femeninas (las masculinas sólo tienen un
cromosoma X y no necesitan este mecanismo). Los
investigadores han comprobado que, tal y como
esperaban, sus células iPS femeninas reactivan el
segundo cromosoma X.
Hallado
un importante avance para el desarrollo de células
madre a partir de tejido normal
El nuevo método de
reprogramación celular se ha llevado a cabo en
ratones .-Se trata de tres investigaciones
publicadas esta semana
EUROPA PRESS - Madrid - 06/06/2007
Tres estudios publicados
esta semana en las revistas Nature y Cell
Stem Cell abren la posibilidad al desarrollo de
células madre embrionarias, las células capaces de
dar lugar a todos los tipos de células que existen
en el organismo, a partir de tejidos normales del
organismo. El nuevo método de reprogramación celular
se ha llevado a cabo en ratones y los científicos
advierten que, a pesar de las grandes posibilidades
científicas que se abren, pasarán años hasta que los
resultados del trabajo puedan ser replicados en
células humanas.
En el trabajo publicado
en la revista Cell Stem Cell, investigadores
del Instituto de Biología y Medicina de las Células
Madre de la Universidad de California en Los Ángeles
han conseguido tomar células de tejido normal y
convertirlas en células con las mismas propiedades
de las células madre embrionarias.
Aplicaciones en la diabetes,
leucemia y Parkinson
Los investigadores
tomaron fibroblastos de ratón, células que se
desarrollan en tejido conectivo, y les añadieron
cuatro factores de transcripción que se unen a
lugares especiales del ADN. Utilizando este proceso,
fueron capaces de convertir los fibroblastos en
células pluripotenciales que, en todos los aspectos
evaluados, son idénticas a las células madre
embrionarias.
Los autores del trabajo
señalan que si estos resultados pueden replicarse en
humanos sería posible tomar las células de la piel
de un pacientes y reprogramarlas para convertirlas
en células madre embrionarias. Estas células madre
embrionarias podrían ser entonces forzadas a
convertirse en varios tipos de células como células
beta para tratar la diabetes, células
hematopoyéticas para crear nuevos suministros
sanguíneos para los pacientes de leucemia o células
neuronales motoras para tratar la enfermedad de
Parkinson.
El nuevo método podría
sustituir a la técnica de transferencia nuclear de
células somáticas que suele denominarse clonación
terapéutica y que aún no se ha realizado con éxito
en células humanas. Cuando los investigadores
seleccionaron las células que expresaban en gran
medida los genes Oct4 y Nanog, esenciales para
proporcionar a las células madre embrionarias sus
características únicas, dieron lugar a células
reprogramadas con gran poder de pluripotencialidad.
La espera será larga
Estudios anteriores
habían mostrado que los cuatro factores de
transcripción utilizados, que regulan la expresión
de genes y activan o silencian su expresión, podrían
reprogramar células en células con algunas
propiedades de pluripotencialidad, pero se
diferenciaban de las células madre en que no podían
convertirse en cualquier tipo de célula o apoyar el
desarrollo de tejidos adultos.
Las células
reprogramadas no son exactamente idénticas a las
células madre embrionarias a nivel funcional pero
tenían una estructura biológica idéntica. En el
núcleo de la célula, el ADN se enrosca alrededor de
las histonas que sirven como una especie de andamio
par la compactación de la larga molécula de ADN. Las
histonas no sólo empaquetan el ADN. Etiquetas
químicas en las histonas determinan qué genes se
expresan o se desactivan en el ADN. En las células
reprogramadas, la localización de las etiquetas
químicas junto a los cromosomas del ADN eran
idénticas a las que se encontraban en las células
madre embrionarias y muy diferentes a las que se
encontraban en los fibroblastos antes de su
reprogramación. La estructura de las células
reprogramadas es muy similar a la de las células
madre embrionarias.
Los investigadores están
ahora trabajando para recrear la reprogramación
celular en células humanas. Puede llevar años
determinar si se pueden lograr los mismos resultados.
Los dos trabajos
publicados en Nature, de la Universidad de
Kyoto y el Instituto de Investigación Biomédica
Whitehead y el Instituto Tecnológico de
Massachusetts respectivamente, muestran también que
los fibroblastos, un tipo de célula común en los
tejidos conectivos, puede ser forzada a volver a un
estado similar al de las células madre embrionarias
mediante una alteración genética.
Óvulos de ratón fertilizados
Los científicos señalan
que aunque el método revisado continúa necesitando
algunos retoques, ofrece la posibilidad de realizar
células madre embrionarias personalizadas para el
tratamiento celular específico del paciente a partir
de una simple biopsia de la piel. El método es menos
controvertido que las alternativas actuales que
suponen la destrucción de los embriones, por ello
supera muchas de las objeciones éticas que rodean la
investigación con células madre.
En otro estudio
publicado también esta semana en la edición digital
de la revista Nature, investigadores de la
Universidad de Harvard en Cambridge (Estados Unidos)
podrían haber conseguido una nueva fuente de células
útiles para experimentos de transferencia nuclear e
investigación con células madre. Los investigadores
explican que hasta ahora la producción de animales
clonados y líneas de células madre embrionarias se
basaba en el uso de óvulos no fertilizados, el ADN
es inyectado en el óvulo donado del que ha sido
eliminado su núcleo. Sin embargo, el equipo de
investigadores de Kevin Eggan, muestra en este
trabajo que los óvulos fertilizados pueden ser
también empleados, lo que sugiere que los procesos
requeridos para la reprogramación genética persisten
después de la fertilización. Los investigadores
utilizaron óvulos de ratón recién fertilizados en
los que la división celular se había detenido de
forma temporal.
Los cromosomas de los
óvulos fueron reemplazados con material genético
tomado de células madre embrionarias de ratón,
produciendo nueve animales clonados. De estos
animales murieron siete por problemas respiratorios,
uno murió de un defecto del desarrollo grave y el
último fue rechazado por su madre adoptiva. Para
observar si el método podría ser utilizado para
derivar células madre embrionarias como las
concebidas para las terapias de células madre
adaptadas a los pacientes, los investigadores
reemplazaron el material genético de óvulos de ratón
fertilizados con el de células de la piel maduras de
colas de ratón. Estos óvulos se dividieron para
formar blastocitos y a partir de ellos los
investigadores pudieron derivar células madre
embrionarias. Los científicos fueron también capaces
de utilizar cigotos defectuosos como recipientes
para producir células madre embrionarias, lo que
sugiere que los cigotos humanos defectuosos
existentes de clínicas de reproducción asistida
podrían ser utilizados de esta forma.